viernes, 19 de febrero de 2016

LA MUERTE DE BEBES MASTANAWAS
¿Hay culpables?
 
Esta es una historia que no tiene una respuesta contundente porque no nos atreveremos a afirmar o desmentir posibles costumbres en medio del pueblo Mastanawa, en especial con las madres jóvenes.
Hace unos años atrás presenciamos la muerte de una niña de 2 años de la etnia Mastanawa, después de haber consumido harina para desayuno mesclado con veneno para ratas. Pero lo sorprendente fue el poco esfuerzo de su madre para salvar la vida de su agonizante hija.
Niña que falleció el 2015
Otro caso  de una niña de casi la misma edad que la anterior, se enfermó con un fuerte resfriado que podía ser curado pero su madre no perseveró en su tratamiento en la posta médica. La niña murió.
Vimos y nos enteramos de otros casos similares donde la constante son bebés o niños enfermos y mamás jóvenes. El caso más reciente es de una niña con desnutrición severa a la que le ayudamos comprándole leche, azúcar, vitaminas que incluso hicimos traer a Purús desde Pucallpa. Al principio le visitamos todos los días para ver que su madre joven le diera sus alimentos, pero no vimos en ella el esfuerzo como para que su hija se recupere. Era como si esperara la muerte de su pequeña hija. Lamentablemente falleció el 2015
Sucede que nos sorprende cómo las madres jóvenes al ver que sus hijos bebés o niños pequeños se enferman no se esfuerzan lo suficiente como para salvar a sus hijos. Puede ser que no tienen las facilidades del caso, pero hay una pequeña posta de salud en Purús que puede ayudar. Pero también es conocido en Purús que varias madres de diferentes etnias dejan morir a sus hijos porque como son jóvenes pueden tener más hijos. O sea, si se muere uno, pueden tener otro.
Esto explicaría en parte, por lo menos, el por qué de la poca diligencia de las madres jóvenes.
He leído que el reconocido misionero Británico Willian Carey que trabajó en la India, vio una vez un cesto colgado en un árbol en el que yacía el cuerpo de un niño medio comido por las hormigas y los pájaros. Se conmocionó cuando averiguó que se trataba de una práctica común: así dejaban los padres morir a sus hijos no deseados.
No tengo una respuesta contundente a lo que sucede con las madres jóvenes y sus niños enfermos de la etnia Mastanawa, pero si puedo afirmar contundentemente algo: “Cuando el ser humano se aleja más y más de Dios, deja de parecerse más y más a Dios: se deshumaniza a consecuencia del pecado”
 

EL GALLO Y EL GALLINAZO

¿Quién es el más valiente?


Imagen tomada de internet
Cuando echamos sobras de alimentos en nuestro pozo de desechos orgánicos inmediatamente comienzan a merodear los gallinazos, las gallinas y a la distancia las lagartijas. Las primeras en comer son las gallinas, pero en un descuido los gallinazos entran en acción y es cuando empiezan los problemas.
El gallo mayor al llamado de las gallinas o pollitos viene corriendo desde donde esté y comienza a pelear con el gallinazo. Nunca he visto una derrota de un gallo.
Los gallinazos existen en cantidad en Purús, creo que es el ave que hay más y me parece en actitud igual a las hienas. Andan en grupos merodeando su alimento, pero son cobardes. En el caso del gallo, siempre persigue a los gallinazos que no le dan la cara.
Imagen tomada de internet
Una vez vendimos al gallo que era el líder del grupo porque pegaba mucho a los otros gallos menores. Cuando lo vendimos asumió el liderazgo un gallo joven que apenas estaba aprendiendo a cantar. Su prueba de fuego iba a ser cuando los gallinazos compitan por la comida.
El día llegó y las gallinas y pollitos comenzaron a levantar la cabeza y llamar al gallito joven. El gallo vino y en una comenzó a saltar dando patadas a los gallinazos. Todos sus competidores de comida se fueron volando. El gallito que después de unos días ya cantaba como todo un gallo, pasó la prueba de fuego. Al parecer esto es un requisito para estar con las gallinas porque después de su triunfo comenzó a pisar a todo su harén.
¿No sería bueno que el hombre que desee casarse con una chica demuestre antes que puede asumir responsabilidades y salir airoso de ellas?
 

UN LOMO SALTADO DE VENADO

"El más delicioso de todos" 

Al leer el título de esta historia, seguramente a los peruanos se les está haciendo agua la boca al imaginarse un lomo saltado pero de carne de venado.
El Lomo saltado es un plato criollo con trozos de carne de res, en especial de la parte del lomo fino de la res, aunque también se puede hacer con otras carnes. A esto le complementas con su papa frita, cebolla, tomate y el infaltable arroz.
En Purús, de vez en cuando matan ganado para vender su carne y siempre ocurre que cuando voy a comprar el lomo fino, este ya se lo llevaron. Sin embargo la carne de venado es más común en Purús que la carne de res y puedes encontrar el venado salado, fresco o fresco salado (salado recientemente).
En una ocasión mientras retornábamos de la comunidad  por el rio con unas visitas de Lima, a la distancia divisé algo que se movía. Al acercarnos con el bote me di cuenta que era la colita de un venado adulto que se movía alegremente. Estaba a la orilla del rio y comenzaba a moverse de un lado a otro, pero sin correr. Nos detuvimos y el venado no escapaba –algo extraño ocurría-
Imagen tomada de internet
Generalmente los animales salvajes de la selva cuando ven a un humano corren desesperadamente. En el caso del venado que vimos no ocurría lo mismo. Cazamos al venado y lo llevamos para prepararlo. Esa noche comimos un delicioso venado.
Como era un venado adulto, teníamos bastante carne, así que me animé a preparar un lomo saltado de venado y resultó mucho mejor que el lomo fino de  res. Creo sin lugar a dudas que el mejor lomo saltado es con carne fresca de venado.
 
Si al lomo le agregas un poco de vinagre, sillao y una pisca de azúcar; verás la diferencia.
 

LA GALLINA TUERTA

“No hay escusas para ser una buena madre”


Una de las gallinas que tenemos en Purús es tuerta de un ojo y con nuestro hijo Santiago de dos años la llamamos cariñosamente “la pirata”.
Nosotros hemos estado a punto de hacer un buen caldo de gallina Pirata y con mayor razón porque es negra y según la creencia popular: Gallina negra da buen caldo. No llegamos a concretar nuestro cometido. También hemos estado a punto de venderla, pero por ser pirata no iban a dar buen pago.
Imagen tomada de internet
La gallina Pirata un buen día se sentó a ovar y le pusimos solamente media docena de huevos porque estábamos incrédulos con sus pretensiones de ser madre. Pasaron los 21 días de ley y reventaron sus huevos. De la media docena vivieron tres pollitos –ninguno de ellos es pirata- y todos llegaron a la adultez.
En otra oportunidad la gallina tuvo seis pollitos que crecen sanos y fuertes. Esta gallina nos confirmó que realmente es una madre ejemplar a pesar de su limitación y más aún cuando la vemos defendiendo a sus pollitos de los gavilanes.
De esta gallina pirata aprendemos dos cosas:
Primero que las apariencias engañan y segundo que no hay escusas para ser una buena madre.
 

PICADURA DE ARAÑA

“Con el dolor se aprende”


En el mes de octubre comienzan las lluvias en la Amazonía peruana y las hierbas crecen más rápido que de costumbre y cuando llueve fuerte  los insectos que viven entre las hierbas comienzan a buscar una guarida que los cobije y como nuestra casa es una buena guarida para bichos comienzan a ingresar  generando alarma en nosotros.
Para contrarrestar a estos bichos que en algunos casos pueden ser arañas grandes y alacranes, rociamos con un insecticida alrededor de la casa para que no ingresen, pero a pesar de ello en un par de ocasiones ingresaron arañas que dan miedo a cualquiera.

Unos amigos nos sugirieron que rociáramos petróleo entre el cielo raso y la calamina y lo hicimos porque en ese lugar es nido de varios bichos. Efectivamente las arañas escaparon fuera de la casa ahuyentadas por el olor a petróleo.
Imagen de internet
 
Al día siguiente, con mi esposa e hijo decidimos salir temprano a dar comida a las gallinas y mi esposa agarró el zapato de mi hijo y dio un grito que puso en alarma a la vecindad. Había sido  mordida por una tarántula inmensa y de color negro.
Justo estábamos con dos Mastanawas los cuales al ver la araña se asustaron y lo primero que dijeron fue: “hermano es venenosa”. Mataron a la araña y nos fuimos de inmediato a la posta de salud con mi hijo llorando porque había presenciado todo. Ya en la posta, el médico le puso una inyección y le dieron pastillas para varios días. Gracias a Dios se recuperó rápidamente, pero el susto duró por varios días.
 
Hemos aprendido que si queremos fumigar la casa, hay que salir de ella y en Purús es mejor revisar los zapatos antes de ponérselos.
 

lunes, 14 de diciembre de 2015


DOLOR DE MUELA
“El más largo del mundo”

El 2015 organizamos una campaña médica y desde Lima vinieron médicos al Purús. Visitamos una comunidad de los Mastanawas y a esta vinieron indígenas de diferentes comunidades. Hubo algunos casos sorprendentes como la anciana que tenía todo el cuerpo lleno de hongos, desde los pies hasta el cuero cabelludo. Varios niños con desnutrición severa,... etc.

El caso que más me sorprendió fue el de “Rokome”. Él es un joven mastanawa que tiene su esposa y tres hijos. Vino desde otra comunidad a la campaña médica para que le vieran sus muelas que le estaban provocando dolores muy fuertes. Tan mala fue su suerte que justo en esa campaña no vinieron odontólogos. Tuvo que retornar a su comunidad con su familia y su dolor de muela.

Después de la campaña fue a Puerto Esperanza, capital de Purús, donde hay una posta de salud, pero en ella no había odontólogo aunque si hay equipos dentales. Una vez más Rokome retornó decepcionado. Pero quise animarlo con la noticia que muy pronto traeríamos odontólogos desde Lima. Es así como organizamos una campaña odontológica para todo Purús.

Cuando los odontólogos atendieron en la comunidad no vi a Rokome y pregunté por él y me dijeron que estaba en otra comunidad muy mal por su dolor de muela. Para esa época su dolor de muela ya era el más popular entre los Mastanawas. Mandé un emisario para que traigan a Rokome con su familia a la campaña odontológica y gracias a Dios, pudo ser atendido y le extrajeron 2 muelas. Después de cuatro meses Rokome logró apaciguar su malestar.


La historia de Rokome me anima de sobremanera y me impulsa a seguir adelante en esta tarea de mejorar la calidad de vida de los más pobres. Cosas sencillas para nosotros de la ciudad son cosas grandiosas para gente de la comunidad.

domingo, 11 de octubre de 2015


 
DÁVILA POR PRIMERA VEZ EN LIMA
 
Dávila aprendiendo a firmar
La anterior historia la titulamos “Un mundo no apto para Dávila” por el hecho que él esta indocumentado y el sistema no le puede dar su documento de identidad porque no tiene una partida de nacimiento según los requisitos que las autoridades piden.
Bueno, no hay vuelta que dar al asunto, en Pucallpa y Lima nos dijeron lo mismo. “retornen a Purús y vuelvan a sacar una partida de nacimiento legal”. La ley no tiene un ápice de gracia. La ley trata - en este caso por lo menos – a todos por igual.
Cuando estuvimos en Lima fuimos atendidos en el Hospital de enfermedades Neoplásicas de una forma efectiva y rápida. Nos dijeron que su tumor no es de gravedad y le pusieron fecha de operación para el 9 de diciembre del 2015.  No hubo problemas para que le atendieran porque ya sacó su seguro de salud.  Es interesante que tuvo que firmar y él no sabía cómo hacerlo, pero aprendió rápidamente.
Mirando la playa
 
En Lima, Dávila se encontraba muy triste porque extrañaba bastante a su comunidad, sus familiares y su comida. Fue la primera vez que llegaba a Lima así que le llevamos a la playa. Él dice que una laguna (cocha) tan grande como la playa debe tener una boa muy grande que le dé vida.
Para que nuestros queridos lectores entiendan lo que Dávila quiere decir, es preciso contarles que dentro de la cosmovisión Mastanawa, cada cocha tiene un espíritu que le da vida. Ese espíritu en el caso de las cochas es una boa muy grande. Mientras esta boa está con vida, la cocha se mantendrá con agua, pero si su espíritu muere, la cocha se seca.
 
Subir escaleras eléctricas, ascensores, micros repletos de gente, taxis, ver edificios… y no tener a nadie con quien conversar en su propio idioma, terminaron estresando a Dávila.
Atendido en el Neoplásicas
Cuando retornamos a su comunidad, él buscó abrazar a su mamá y comenzar a  llorar. En la noche se juntaron con sus familiares y dio inicio a historiar sus vivencias en Lima y Pucallpa. Era como un triunfo el haber retornado y está dispuesto a viajar nuevamente a Lima, pero acompañado para ya no sentirse solo nuevamente.
Iniciamos nuevamente sus trámites documentarios, vemos que si hay una salida para casos como el de Dávila pero que se consigue con perseverancia.
Deseamos ver un día a Dávila recuperado, con su familia, y con su sueño de trabajar fuera de Purús. El camino es largo, pero tenemos fuerzas para lograrlo.
 
 

viernes, 28 de agosto de 2015


UN MUNDO NO APTO PARA DÁVILA
          Esta es una historia que amerita tu atención y te sugiero sentarte cómodamente.
          Desde que entramos a Purús en el 2010, conocimos a un mastanawa que entre todos sus paisanos es uno especial, no solo por su tumor en la nariz, sino por su estilo de vida que fue originada por la vergüenza de llevar la tumoración desde su nacimiento. Es una vida como muy pocas porque vive con la mano en la nariz, como quien oculta su vergüenza, aunque esta se nota a simple vista. Así sea de noche siempre lleva sus infaltables gafas oscuras, a lo Matrix, solo que él lo lleva porque perdió uno de sus ojos en una pelea (a lo broncano) con un indígena de otra etnia. Me cuenta que al día siguiente de su pelea despertó todo desangrado y viendo la mitad que antes veía.
           Dávila es su nombre y él no lo sabía hasta hace unas semanas atrás cuando me fui a registros civiles a sacarle, de una vez por todas, su partida de nacimiento que nadie recordaba que tenía.
Observando el rio Ucayali.
         Toda una vida le llamaron Franklin y ahora se enteran que ese no es su nombre sino que alguien lo registró, hace muchos años en su comunidad, con el nombre de Dávila.
          Tiene 33 años cumplidos en junio del presente y él  una vez más, no lo sabía. No sabe leer ni escribir, tiene temor a agarrar un celular porque no sabe cómo es que funciona…
          ¿Y qué es lo que sabe? Bueno, sabe que cuando sale de su comunidad a Puerto Esperanza debe hacerlo por la noche para que menos cantidad de gente lo vea. Sabe que nunca se va a casar porque a las mujeres les da vergüenza estar con alguien como él. Sabe que su madre sufre por él y eso sí que duele hasta a un mastanawa.
          En sus aventuras nocturnas en el pueblo de Puerto Esperanza se emborrachó muchas veces, y en medio de peleas, cometió actos fuera de la ley, por los cuales lo denunciaron y por años vivió con la idea mentirosa de estar requisitoriado, ese fue otro motivo para marginarse de la sociedad. Gracias a Dios que las denuncias fueron con el nombre que no era su nombre.
          Ahora estamos en Pucallpa y él no para de sorprenderse de los carros, camiones, tráileres, cantidad de motos como moscas y del pollo a la brasa que comió por primera vez con su inca cola para comenzar a identificarse como peruano. Creo que con otras comidas recién va a querer ser peruano, porque los mastanawas desean ser brasileros a pesar de haber nacido en Perú. Le llevé al puerto y vio la grandeza del río Ucayali y me dijo: “Toda mi familia me dijo que este río es hermoso, y es verdad”.
 
           Guauuu, hay tanto que escribir. Pero retornemos al título de la historia: Un mundo no apto para Dávila. Resulta que siempre hemos deseado y orado a Dios para que Franklin, mejor dicho Dávila, sea operado y le saquen el tumor de su nariz y después del ofrecimiento de una iglesia de Lima para ayudarlo, lo trajimos a Pucallpa y ahora estamos en los trámites de su documento de identificación y su seguro de salud.
           Con su partida de nacimiento me fui al centro de emisión de documentos de identidad y me dijeron que la partida de nacimiento traída de Purús no sirve porque le falta un sello del registrador y hay una enmendadura en una letra. Le conté toda la historia y me dijo que no puede hacer nada si no le llevamos lo que nos pide. Resulta que no se sabe quién fue el registrador de esa época pero aparece como el que lo registró,  un mastanawa Jefe de su comunidad de esa época,  que hoy es un viejito muy enfermo y lo sorprendente es que ese viejito no sabe leer ni escribir. Y el señor que me atendió me pide sello del viejito que se llama Shiko, mi amigo Shiko de historias anteriores.  A todas luces Shiko no pudo haberlo registrado.
           Dávila no puede tener el documento que certifique que es un peruano, que existe, que aunque sea un iletrado, es un mastanawa de nombre Dávila con 33 años, que tiene sueños de trabajar como cualquier persona, de salir a la calle sin vergüenza, que tiene deseos de algún día casarse y tener hijos…  “Estado Peruano, Dávila está vivo”.
           Me pregunto, Cuántos Dávilas habrá en el mundo.
 

Pto. Esperanza, capital de Purús
 
PURÚS, UN PUEBLO ABANDONADO

          En nuestra última entrada a Purús fuimos recepcionados por una lluvia fuera de estación. Recordando un poco me doy cuenta que ya son varias veces que llegamos con lluvia y eso no tendría problemas a no ser por el barro que origina. En Purús hay cantidad de barro mezclado con arcilla o greda, –si el barro valdría, todos en Purús serían millonarios-.
          Para llegar a nuestra vivienda, tienes que subir una lomita resbalosa y con maletas y un bebé, la situación se torna desafiante. El barro inmediatamente te hace ver que estás en un lugar recóndito, en lo último del mundo. Ensuciarse las zapatillas y pantalones es de todos los días y vamos a tener que ensuciarnos muchas veces más para sacar adelante a Purús.
          Mi esposa comienza a limpiar y de pronto encontramos a un gato más fiel que el perro. Por estos lugares preferimos un gato porque desaparece a las ratas. Dentro de todo esto, mi hijo es el más feliz porque para él todo lo que se mueve es su mascota. Yo inmediatamente salgo a comprar gas para la cocina y me alegra saber que el balón de gas bajó de 125  a 105 Nuevos Soles Peruanos (32 Dólares Americanos). Quiero comprar huevos para el desayuno y no hay huevos en todas las tiendas porque el vuelo cívico no entra hace más de un mes.
           Hacer mercado es tedioso y más aún cocinar con los pocos productos que hay. Caminando en busca de productos me encuentro con una pareja de indígenas en muy mal estado de salud. El esposo casi no puede hablar porque está muy resfriado y su esposa muy flaca y con una barriguita hinchadita, les pregunto qué tiene, y me responde: tiene TBC y 4 meses de embarazo.
           Purús es una tierra abandonada por los peruanos, pero menos por sus pobladores que luchan cada día para sacar adelante este pueblo que parece que no existe para los gobernadores del Perú. El último presidente peruano dijo la vez que visitó Purús: “Purús tendrá su hospital”. ¿Ustedes qué creen?
            Hay días que no ha habido luz, y otros que solo hemos tenido por 2 o 3 horas, a penas para recargar los celulares y bombear el agua al tanque elevado, poco a poco con el nuevo alcalde, va mejorando la cantidad de horas de luz, deseamos que trabaje para el bien de los pobres.
            Cuando la situación se pone color oscuro, me pregunto qué hago aquí?. La respuesta la aprendí de mi madre cuando yo era muy niño: “Siempre es bueno ayudar a los pobres”.
En la biblia dice:
          Luego Jesús se dirigió al anfitrión: «Cuando ofrezcas un almuerzo o des un banquete —le dijo—, no invites a tus amigos, hermanos, parientes y vecinos ricos. Pues ellos también te invitarán a ti, y ésa será tu única recompensa.
Al contrario, invita al pobre, al lisiado, al cojo y al ciego.
          Luego, en la resurrección de los justos, Dios te recompensará por invitar a los que no podían devolverte el favor».  Luc 14:12-14 (NTV)
 

lunes, 8 de junio de 2015

UNA OPORTUNIDAD PARA EL ÁRBOL DE COCO



El árbol de la historia
En nuestro terreno en Purús, tenemos varios árboles frutales. Por ejemplo, tenemos la famosa guayaba que lo usan en diferentes formas como mermelada, refresco y otros. También tenemos el caimito que es una de las frutas más exquisitas con su pulpa dulce. Tenemos naranja, mandarina, mango chico rico, guaba, y la fruta que es buena para la gastritis, el Cashew.
Tenemos un árbol de coco que es particular y al que le hemos agarrado cariño por la siguiente historia. Cuando llegamos a vivir a Purús, compramos un terreno y casa, entonces cortamos algunos árboles que eran nido de ratas, arañas y demás insectos. Muy cerca de la casa había un árbol de coco pero que no tenía fruto y estaba de color negro. Realmente se abstenía  de tener  buena apariencia, parecía que estaba cansado de vivir y dispuesto a secarse.
Como no tengo mucho conocimiento de árboles frutales, comencé a indagar sobre el coco y tanto indígenas como mestizos me dijeron que ese árbol no dará fruto y es mejor cortarlo y plantar otro. Alguien más experto, me dijo que tiene una enfermedad y por eso está negro.
Entonces, mi querida esposa me dijo que no lo cortáramos y que esperemos un año a ver qué sucede. Durante un buen tiempo ella le regó incansablemente con agua de jabón, lo abonamos con todas las cáscaras de los alimentos, y usamos otros métodos de riego. Cada vez observábamos si había alguna mejoría pero no daba señales, solo sus hojas se volvieron un poco verdes pues el negro estaba en todo lado.
Llegó el tiempo en el que nos ausentamos por casi un año de Purús y al retornar la primera cosa que hice fue mirar el árbol de coco. Sorprendentemente  ese árbol, al que nadie le daba esperanza de ser un árbol frutal útil, ya tenía fruto.
Me pongo a pensar en el ser humano, a veces a algunas personas que toda la vida nos fallaron y que no dan indicios de cambiar, las sentenciamos y para nosotros son caso perdido. Pero seamos pacientes, ayudemos esas vidas con una actitud positiva, no desmayemos en entregar nuestra vida al servicio de los demás y nos podemos sorprender más adelante…  esas personas pueden dar fruto en su tiempo.
 

martes, 2 de junio de 2015

HORMIGAS

 
"Más malas que buenas"
 
Por todo lado que se hable de las famosas hormigas, casi siempre se habla muy bien de ellas. Incluso en Purús, el lugar donde trabajamos hay hormigas que sirven de alimento a las personas y a los animales. Eso es cierto, ya que hay hormigas grandes que en una determinada época del año les salen alas y vuelan y luego caen. Cuando caen los niños indígenas están listos para agarrarlos, juntarlos y llevarlos a la olla. Yo también comí y tiene un sabor nada despreciable. Pero cuando los niños están dispuestos a cogerlas, los gallos y gallinas también entran en el juego, ya que esas hormigas que caen son un alimento favorito para los ovíparos.
Pero las hormigas no están exentas a la regla de los "peros" en la vida...
Pero no todo es color de rosa en la historia de las hormigas.
Hace unas semanas atrás las lluvias en la selva del Perú estaban fuertes y cuando llueve seguido las hormigas comienzan a abandonar sus nidos y comienzan a invadir terreno ajeno: "nuestra casa" en Pucallpa. Al invadir la casa, comenzaron hacer sus caminos en medio de la sala, en el comedor y hasta en los dormitorios. Probamos algunos venenos para hacerlas desistir de no entrar en la casa, pero son muy tercas y tuvimos que sufrir varias picaduras. El asunto se complicó cuando comenzaron a picar a Santiago, nuestro hijo de año y medio. Una de esas noches busqué todos sus nidos pacientemente y los encontré. Rocié combustible para automóviles y se me pasó por la mente el prender fuego, pero como la casa es de madera, y es alquilada, desistí. Al día siguiente desaparecieron.

Cuando llegué a Purús a arreglar nuestra casa, me di con la grata sorpresa de encontrarla llena de las famosas hormigas llamadas "Pukakuro". Los mastanawas las llaman: "Eboshi", traducido es hormiga roja. Son hormigas prácticamente microscópicas que andan por todo lado en millares, y cuando te pica una sola hay un dolor único que no pasa rápido y pareciera que te continua picando una y otra vez.
¿Y si te pican varias?
Contraté a algunos trabajadores de la zona para arreglar la casa y fueron picados en varias oportunidades por las Pukakuro. Uno de los trabajadores pregunto: ¿Por qué Dios creo estos insectos?
Otro respondió: Después que el pecado entró en el mundo el castigo de Dios fue enviar a las pukakuro. Estoy de acuerdo, no hay peor castigo que la picadura de las pukakuro...
 
Hay otras hormigas que les dicen "treinta", ¿Por qué? porque, cuando te pica el dolor dura treinta minutos... en fin, hay muchas más historias de hormigas, pero concluyo en que las hormigas nos dan buen ejemplo de trabajo y perseverancia, pero no romanticemos el asunto.
 
 
 
 

lunes, 13 de abril de 2015



Dos hijos de Lucia
SAÚL, ¡NO TE MUERAS!  
 
Lucía, una mastanawa con muchos hijos y todos varones. Ella vive en una de las comunidades de la etnia Mastanawa en el bajo Purús. Es costumbre en algunas madres indígenas llevar a Puerto Esperanza a sus hijos cuando están enfermos de gravedad. A veces se trasladan en sus botes a remo, lo cual les lleva varias horas y esfuerzo. Otras veces buscan a alguien que esté pasando por el río y les piden el favor de llevarlos a cambio de dinero.
 
Encontré a Lucía en Puerto Esperanza con sus dos hijos menores. Uno de ellos estaba enfermo de gravedad por varios días y me dijo que ya el doctor le había chequeado y le dieron su medicamento pero no mejoraba. El nombre del niño es Saúl.
Miré al niño y estaba muy pálido, flaco, muy sucio y con la boca seca. Inmediatamente vino a mi mente una escena muy parecida de algunos años atrás cuando una niña, en iguales condiciones, la llevamos a la posta de salud pero como su estado ya era muy grave, falleció.
Yo no quería que pase lo mismo. Me dije a mi mismo, ¨No permitiré que este niño muera¨.
 
Llevamos nuevamente a Saúl al doctor y esta vez le recetó un jarabe. Fuimos a la tienda a comprar leche, quaker, azúcar, pan y fruta, y les hice preparar alimento para el bebé.
Lo sorprendente de esto fue que Lucía había dejado su comunidad hace dos días y no habían comido nada. Saúl era un niño con desnutrición crónica. En realidad la mayoría de los niños indígenas están en esa situación y ahora que tengo un bebé es un dolor que no puedo pasar por alto.
 
Por varios días le dimos alimento y pedimos a Dios su sanación. Finalmente se recuperó lentamente hasta que retornaron a su comunidad con Saúl más fortalecido. Agradecemos a Dios
 
Seguramente, en la medida que pasemos más tiempo en Purús, ese tipo de situaciones serán pan de cada día, pero deseo tener las fuerzas para hacer algo por esos niños indefensos para que accedan a derechos fundamentales como la alimentación sana y la educación.
 
ESPÍRITUS DERROTADOS POR UN CUERNO

Al retornar a Purús para nuestra segunda etapa de ministerio, encontré que nuestra casa estaba llena de mucha hierba que había crecido. También había cantidad de arañas, una víbora e indicios de pericotes... Todo dentro de lo previsible.
Como el terreno que tenemos es un poco grande, busqué ayuda para limpiarlo a punta de machete.
Uno de esos días, un ayudante que era Mastanawa encontró un huesito delgado y largo. 1 centímetro de ancho por unos 10 Cm. de largo Aprox.
En un tiempo de descanso agarro el huesito y nos explicó lo que significaba para él.
Hermano misionero -dice el indígena Mastanawa- Hay espíritus más poderosos que otros en nuestras comunidades. Cuando un paisano -un Mastanawa- ha sido afectado por un espíritu, tú puedes conseguir un cuerno de ganado y lo quemas, la ceniza de ese cuerno le pones en la persona que ha sido afectada por el espíritu y se sanará de cualquier mal que le haya hecho el espíritu.
Pero cuando el espíritu es más poderoso -continuó el Mastanawa- esa ceniza de cuerno de ganado no le hará nada.
 
¿Y que podemos hacer?
 
Para eso nosotros vamos de caza y buscamos un venado macho, lo matamos y le sacamos su cuerno.
Este cuerno -mostrando el huesito- es poderoso para echar malos espíritus de las personas afectadas.
Tú quemas el cuerno de venado, y la ceniza se pone en la persona que tiene algún mal y luego se pondrá bien porque esa ceniza es más poderosa que cualquier espíritu.
 

jueves, 7 de agosto de 2014

Marginados, burlados y sentenciados 

            Ya conocemos algo de la cosmovisión Mastanawa y sabemos que es una sociedad que margina, incluso con miembros de su misma sociedad. Dentro del grupo que son marginados están los ancianos por el mismo echo que ya no son mano de obra útil. Otros que son marginados son aquellos que no hablan nada de castellano y también aquellos que han vivido dentro del monte como nómadas.
            Otro grupo que es marginado y burlado son aquellos que tienen alguna deformación en el cuerpo. Estas personas comparten la vida diaria con sus paisanos pero se sabe que no podrán tener pareja, y llevan una vida de vergüenza cuando socializan con otras etnias o con mestizos.

            Una de las madres de un indígena que tiene una deformación que aparece a la vista nos contó que su hijo no tenia problemas cuando era niño, pero cuando ya crecio comenzó a recibir burlas de todo tipo. Eso le preocupaba a su madre porque los años pasan, ella ya se pone vieja y su hijo se mantiene solo.

            Nos decidimos a conversar y tener amistad con una de las personas con defectos físicos y nos hizo revelaciones que nos sorprendieron y que nos llevó a conocer más la cultura mástanawa. La abuela nunca estuvo de acuerdo con que le hicieran algo a su nieto que lo lleve a mejorar su estado físico porque dentro, muy dentro de su cosmovisión tienen la creencia que si nació así, así tiene que quedar. En general, ellos creen que si las cosas suceden, es para que quedén tal como están porque no se puede hacer nada. Pueden vivir toda una vida sentenciados por la sociedad porque su cosmovisión manda, pero nosotros que vivimos en ciudades grandes creemos y sabemos que se puede hacer algo por ellos.


            Quién no sabe la siguiente frase: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Sólo falta ponerlo en práctica con aquellos que son avergonzados, marginados y sentenciados.


martes, 5 de agosto de 2014



¡No te vayas, Dios te ha enviado !
           
            En el cuarto año de nuestro trabajo con la etnia mastanawa, nos comenzó a venir una desazón de todo lo que estábamos haciendo con ellos porque veíamos que no avanzábamos, los indígenas seguían igual, continuaban usándonos para satisfacer sus necesidades y otras cosas más. Nos pasó varias veces por la mente el dejar de trabajar con ellos y dedicarnos a otro ministerio que no implique tanto sacrificio y sea más cómodo.

Baya, con sus hijos.
            Compartimos con un par de amigos mastanawas que al finalizar el cuarto año de trabajo nos íbamos a Lima y probablemente ya no íbamos a regresar. Pasaron unos días y los mastanawas se pasaron la voz rápidamente y comenzaron las habladurías sobre lo que compartimos y algunos estaban de acuerdo con que nos vayamos y otros nos vinieron a buscar para saber de primera mano lo que estaba sucediendo. Aunque dijimos que nada estaba seguro, para ellos ya todo estaba decidido, -no retornaríamos-.


            Uno de nuestro ayudantes de idioma vino con su familia a visitarnos a la casa en Purús y nos dijo que estaba triste por la noticia. Otra mastanawa me increpo y nos dijo que ella estaba esperando que le enseñemos de Dios y hasta ahora no hicimos nada. Varias personas nos hablaron al respecto y poco a poco nos íbamos dando cuenta que realmente habían indígenas que nos tomaban en cuenta y estaban al tanto de nosotros.

            Finalmente, tenemos un amigo mastanawa que aunque nos engañó varias veces, siempre nos viene a visitar y compartimos buenos momentos. También una de sus habilidades es manejar el castellano mejor que la mayoría de sus paisanos y eso le hace superior al resto de su comunidad. El vino a visitarnos con su esposa y para variar estaba ligeramente mareado (borracho), había tomado trago. Entro lleno de barro en los pies a la casa y comenzó a llorar, yo no sabia lo que pasaba. Su esposa tenia la cabeza gacha y no decía nada. Entonces, mi amigo mastanawa habrio la boca y dijo: “Hermano, tú no nos puedes abandonar porque Dios te ha enviado”.

            Baje mi cabeza y no les quise mostrar mis lagrimas. Sus palabras fueron mis propias palabras que compartí con ellos cuando llegamos por primera vez a su etnia.




Mastanawas en Lima I

           
Naibibi es una adolescente mastanawa que por estos días está en Lima por un motivo muy trascendental en su vida y esperamos en la vida de la etnia Mastanawa.  Naibibi nació con una deformidad en ambos pies y desde los primeros días que la vimos en Purús, dijimos que Dios podría hacer algo por ella. Hablamos con ella y sus padres para ver si deseaban que los pies de naibibi mejoren por medio de un viaje a Lima para que sea operada. Al principio ellos estaban dudosos porque según nos contaron que el gobierno regional de Ucayali ya le habia prometido operarla en Lima, pero no se pudo concretar por diferentes motivos.

            Con el tiempo, ellos aceptaron viajar a Lima y nosotros compartimos el desafió con algunas iglesias y gracias a Dios la IACYM de Miraflores-Lima acepto el reto y ofrendaron para cubrir todos los gastos de estadía, operación y rehabilitación.
            Mientras mi esposa y yo nos quedamos en Purús haciendo la obra misionera, enviamos a Naibibi con su mamá hasta Lima para que inicie su proceso de operación, pero rápidamente se desanimaron porque nunca antes habían estado en una ciudad tan grande. Pasaron la entrevista con el doctor y se mandó que le pusieran botas de yeso a Naibibi. No terminó el día y ella se los sacó, destrozando las botas de yeso con sus manos porque le incomodada y generaba dolor.

            Ellas me llamaron y me dijeron: “Hermano, sino me haces regresar yo (Naibibi) me voy a escapar”. Estaban desesperadas y todo lo que habíamos acordado quedó borrado. Las hicimos regresar y nos encontramos en Purús. Ellas estaban como si no hubiera pasado nada y delante de sus paisanos estaban orgullozas porque habian conocido Lima. Eran admiradas porque son unas de las pocas Mastanawas que han viajado hasta Lima


            Por otro lado, nosotros estábamos decepcionados y la iglesia en Lima también porque normalmente uno espera que todo vaya bien ya que estamos ayudando a personas con mucha necesidad, pero con los Mastanawas nunca se sabe. Lo que no sabíamos es que Dios nos iba a dar otra oportunidad de bendecir a la adolescente mastanawa.



Mastanawas en Lima II

            Con mi esposa decidimos orar para que Dios haga su obra sobrenatural y bendiga a Naibibi con la operación. Esto lo compartimos con la iglesia de Lima para orar más de lo que ya se estaba orando. Dejamos pasar las semanas y creo un par de meses, y volvimos al ataque. Un día  fuimos de visita a la casa de la familia de Naibibi en Purús y les dijimos que nosotros íbamos a viajar a Lima y si ellas querían viajar para la operación, nosotros las íbamos a acompañar. Vimos en sus rostros cierta alegría y volvieron a animarse. Comenzamos nuevamente con el proceso de conversación y organizar todo.

            Conversamos varias veces con sus padres, abuelos, familiares y líderes de los mastanawas. Había un consenso casi general: “nos iban a volver a hacer lo mismo de la primera vez”, o sea nos defraudarían una vez más. Lo interesante es que Naibibi era la más segura, esta vez si se iba a operar.

Madre e hija el día que llegaron a Lima.
            Viajamos a Lima y con una hermana que trabaja en la Clínica de la operación comenzamos todos los exámenes previos a la operación. Semana y media antes de la operación le pusieron las bota de yeso y gracias a Dios esta vez no se sacó a pesar de los dolores que le causaron. Ella estaba decidida. Dos días antes de la operación comenzó a dudar pero Dios uso a otras personas que ya habían sido operadas y pasaron por ese proceso para animar a Naibibi. El día señalado para la operación, muy temprano fuimos a la clínica  y esperamos hasta las dos de la tarde. La operación duro como tres horas. Gracias a Dios, Naibibi se llegó a operar.

            En realidad, la operación ni lo sintió, pero los dolores pos-operatorios, si que fueron muy terribles y le sacaron muchas lágrimas. Actualmente ya pasaron los dolores y estamos entrando a la etapa de la terapia. 

                Esto nos enseñó a perseverar cuando se trata de ayudar al prójimo. Es fácil dar lo que no nos cuesta, pero en la biblia dice: “… tampoco le voy a ofrecer (a Dios) sacrificios que no me cuesten nada” (2 samuel 24:24).