jueves, 16 de mayo de 2013



BAJO EL LAMPARÍN HAY ALEGRÍA

                  En todas las comunidades de la etnia Mastanawa no hay luz eléctrica y por lo tanto uno se va a dormir muy temprano, pero años atrás el gobierno ¿regional o nacional? No sé, implementó paneles fotovoltaicos con su batería para que tengan luz, y también creo que regaló radios de comunicación. Actualmente solo queda la pequeña casita donde se guardaban esos regalos. ¿Qué pasó? Bueno, algunos se imaginarán qué pasó y a otros les animamos a que lean más historias y conozcan más de esta etnia.  (Me parece que en una comunidad todavía hay radio)

                   O sea que ellos tuvieron luz por un poco de tiempo, pero ahora son años los que llevan sin luz de noche más que la luz de la luna.

                 Una de esas noches en la comunidad preparaba mi carpa para descansar y saqué un lamparín a pilas que siempre llevo y lo colgué en un parante que soporta el techo. Terminé de armar la carpa y bajo el lamparín ya se habían instalado los niños para jugar y otros a hacer su tarea. De otras casas vinieron para ver la novedad y nadie se quería mover. Normalmente en la comunidad nos vamos a dormir a las 19:00 o 20:00 Hrs. Pero esa noche ya era las 21:00 Hrs. Y nadie se movía.

              Esa noche fue el inicio para que las demás noches todos se reúnan bajo el lamparín y comiencen hacer varias actividades con el común de estar alegres.

           Me pongo a pensar en cosas simples  que alegran la vida a algunas personas y a otras no porque están acostumbrados a tenerlo como algo común. Un simple lamparín alegró varias noches a la comunidad Mastanawa de Bola de Oro.
¿Hay cosas simples que te causan alegría?
 
 
RUITER
EL NIÑO DE LOS MALES
           El año pasado nos vinieron a comunicar que uno de los niños mastanawas había sufrido unas quemaduras. Por su tipo de quemadura tuvo que ser evacuado a Pucallpa y gracias a Dios poco a poco se recuperó. El mismo niño este año  se cortó con machete el empeine de su pie. Días después sufrió otro accidente; había tablas con clavos en su casa que ellos usan para leña y pisó uno de esos clavos que era de 3 Pulgadas y le traspasó el pie. Lo peor fue que sucedió en el mismo pie del corte con machete. Lo apoyamos y gracias a Dios ya está sano.
 
              La realidad de los niños mastanawas en muchos casos es lamentable. Son pocas las madres que se dedican a sus hijos. La mayoría de las madres delega el cuidado de sus hijos a sus abuelas y esto genera muchas situaciones no favorables para los niños.
                El niño de la historia, Ruiter, no vive con su mamá hace varios meses, cada vez que comienza a estudiar después de un par de meses lo abandona porque no recibe el apoyo adecuado, no tiene padre, su alimentación diaria es un desafío.
                  Pasar la etapa de la niñez es el desafío más grande de su vida. A nosotros nos gustaría ayudar y facilitarles el paso de esta etapa con algunos proyectos como una escuela en Puerto Esperanza dirigido a mastanawas en su propio idioma. Actualmente hacemos visitas periódicas a las familias mastanawas para ayudarlos en su salud, pero hay mucho más que hacer.
                Oramos a Dios por una pareja que trabaje exclusivamente con la salud de los mastanawas.
 

YAWATI Y BAYA

BAYA Y SU DIALECTO

Con mucha ayuda de Dios estamos avanzando en el análisis gramatical de la lengua mastanawa y estamos encontrando características que en el español no hay. Por ejemplo que el verbo va al final de la oración, que usan mucho los sonidos nasales y la misma  palabra según el tono puede cambiar de significado.
Cosas curiosas como: los diminutivos que usan, algunos verbos que agregando un sufijo se convierten en sustantivo, traducciones literales que nos sacan sonrisas: TAKARA “gallina”, TAKARA FEDE “marido de la gallina” (Gallo). El color del sol para nosotros es amarillo pero para ellos es rojo “Oshi”. Nosotros tenemos el verbo cargar, pero ellos tienen varios verbos que indican la acción de cargar según cómo y qué cargas.
Un día mientras elicitaba unas oraciones encontré que la misma oración con una pequeña variante daba como resultado otra pronunciación en el sujeto o en el pronombre. Digamos que un pronombre se pronunciaba sin nasal y el otro sí. Lo curioso es que mi ayudante mastanawa no se daba cuenta de esa diferencia, pero cuando le indiqué, él comenzó a reírse de la manera en la que pronunciaba.
Le dije: ¿Sabías esa diferencia?
Me respondió: No, ja ja ja
Nosotros somos los primeros que se sorprendieron de encontrar estas características de la lengua mastanawa, pero los mismos indígenas también. Algunos de ellos están esperando aprender a leer y escribir en su propia lengua y si todo va bien, tal vez al próximo año lo hagamos con algunas personas, pero aún hay un largo camino que recorrer.
 
 


sábado, 9 de febrero de 2013

                                            EL SAPO VENENOSO

          Hay una costumbre muy remota y es practicada por algunos hombres mastanawas, aún todavía no se ha investigado las consecuencias de esta práctica.
           Un día Keyuni vino de cazar un sajino (chancho salvaje), muy alegre él y toda la familia, nos mostró una de sus manos y en su muñeca habían dos puntos que estaban cicatrizado, ¿qué pasó? – He cazado porque esto me ha dado puntería- respondió.
           Otro día con más tranquilidad le pedí que me contara lo que había sucedido. Dice keyuni, que cuando él ve que falla al disparar a algún animal, o no encuentra nada cuando sale a cazar es porque algo está pasando (en su mundo espiritual), entonces es tiempo de entrar a lo profundo del monte (bosque) para buscar una especie de sapo que tiene veneno en su lomo llamado por ellos “Pohotete”.
            Encuentran al sapo y lo llevan a la comunidad. Una vez en la comunidad la persona que va a practicar el ritual comienza a tomar bastante masato (bebida hecha a base de yuca) o algún otro líquido. Hasta estar totalmente lleno. Cuando ya no puede tomar más líquido agarra una espina y comienza a pásalo por el lomo del sapo, éste suelta su veneno y cuando la espina tiene suficiente veneno, la persona comienza a pincharse en la muñeca muy cerca donde inicia el dedo pulgar. Después de unos minutos la persona entra en un trance y comienza a vomitar todo el líquido que tomó. Según nos cuenta no todos los hombres adultos se atreven a practicarlo, pero los que lo hacen son considerados valientes.
         Al día siguiente Keyuni trajo el sajino, fue después de haber practicado el ritual. Ya son 2 veces que lo hace en su vida y no sabemos si esto tiene algún tipo de consecuencias.
          Si saben algo al respecto nos agradaría su comentario.

Las mujeres y el embarazo.
         Generalmente ocurre que las mujeres mastanawas se embarazan a temprana edad, en algunos casos cuando entran a su adolescencia. Producto de la inmadurez muchas veces se separan de su pareja o tal vez nunca llegan a convivir.
           Sucede también que es un gran desafío para la madre hacer que el bebé sobreviva en sus primeros años de vida ya que es allí cuando se enferman a consecuencia de la falta de higiene, falta de vitaminas y minerales en su alimentación.
           Recientemente nos ocurrió que una mujer mastanawa separada y con dos hijos aceptó una propuesta de trabajo en la ciudad de Pucallpa y dejó todo por aceptar el trabajo. Cuando la madre deja a los hijos, generalmente los abuelos son los que se hacen cargo o algún otro familiar.
        Cuando encontramos a esta mujer mastanawa en Pucallpa, la encontramos estirada en su cama y según ella con dolores en todo el cuerpo ¿qué ocurrió?
        ¿mi  shara me? (¿cómo estás?) le preguntamos y nos respondió que ya hace varias semanas no se levanta, ni tiene apetito y tenía un dolor al costado del vientre. Al día siguiente la llevamos al hospital, le hicieron sus análisis. Diagnóstico: “embarazada” y seguramente por falta de alimentos también tiene anemia.
           Nos contó que la persona que la contrató le dio un adelanto de dinero y también la indujo a tener relaciones sexuales, ella confiada en los métodos anticonceptivos accedió, pero ahora está embarazada…y ¿él lo reconocerá y pagará pensión? Creemos que no.  Ella está esperando un vuelo que la lleve de vuelta a Purús y continuar su vida allá después de su mala experiencia en Pucallpa.
          Surgen muchas interrogantes y malestar hacia aquellas personas que abusan de los más pobres. Desearíamos que tengamos como parte de nuestro equipo a alguna persona o pareja que trabaje con los mastanawas en Pucallpa y que ayude a que la transición de vivir en la comunidad hacia una vida en la ciudad no tenga consecuencias irreversibles y negativas para los mastanawas.


¡Denuncien a los ladrones!
        ¿Qué harías si alguien te roba algo de valor y tú sabes quién es? Lo más probable es que lo denuncies y la policía se haga cargo. Pero si los que te roban son las personas a las que Dios te envió a predicar el evangelio ¿qué harías?
        El año pasado recibimos un bote como ofrenda y en Purús es muy importante tenerlo para viajar a las comunidades. Pero a inicios de este año, nos lo robaron. Sabemos quiénes fueron y sabemos que se lo llevaron a Brasil, según algunas personas nos cuenta que ellos acostumbran llevar los botes para el lado brasilero y venderlo.
       Mi esposa y yo entramos en un dilema porque no sabíamos qué hacer. Ir a reclamarles y perder su amistad, poner una denuncia, decirles que nos paguen, no volver a hablarles,… ¿qué hacer?
        Algunos nos aconsejaban, denunciar a los ladrones, pero con el pasar del tiempo sabemos lo que eso implica entre los mastanawas.
         Nos ponemos a pensar en Jesús quien no tomó la justicia en sus manos si no que lo encomendó a su Padre. Humanamente confieso que no me gusta que me tomen por tonto porque sé que al no decir nada; ellos pueden volver a hacerlo y así burlarse nuevamenteya quelos misioneros no reclaman. Hay situaciones que encontramos en el campo misionero y que nunca antes lo habíamos pasado.

La picadura de raya
        Un par de adolescentes mastanawas nos venían a visitar seguido, especialmente para trabajar en algo y así ganarse una propina. Eso nos parecía correcto para que aprendan a conseguir las cosas trabajando. El problema era que cuando estaban solos sacaban su resortera y comenzaban a matar a las aves, sin otro motivo que practicar la puntería, sinceramente eso nos molestaba, especialmente a Noemí porque a ella le agrada el canto de las aves. Entonces varias veces tuve que decirles que no lo hagan al menos dentro de nuestro terreno, pero no hacían caso. Decidimos ya no darles trabajo al menos por un tiempo. Cuando retornaron hicieron lo mismo y les pedimos que se retiraran del terreno y uno de ellos se rebeló y no quiso salir. Bueno después de algún rato, se retiró pero de mal humor.
        Por varios días pensamos en cómo ganarnos su amistad y lo encomendamos a Dios. Un buen día fuí a visitar a la familia de este muchacho y encontré que toda su familia estaba preocupada y de pena, porque al muchacho le había picado una raya en su pie.
        En época de lluvia es común encontrar rayas a orillas del río Purús, esta le picó con su aguijón en su piel y ocasionó a primera instancia un fuerte dolor, luego el pie se hinchó, sangró y comenzó a infectarse por falta de curación. Agradecí a Dios porque vi que era una gran ocasión para mostrarle el amor incondicional que aprendimos de Cristo. Lo llevamos a casa, le curamos, le dimos pastillas y también le regalamos unas sandalias para que no ensucie la curación, ya que él no tenía ni un par. Así Dios inició una buena amistad con el muchacho gracias a Dios.
El absceso, una infección

Curando el absceso

        Temprano en la mañana vino a buscarnos uno de los ancianos de la comunidad mastanawa de Sinaí, junto con su esposa. Cuando nos comenzó a hablar, vimos que no se podía parar bien, y se quejaba de un dolor en la espalda ¿qué sucedía?
         Nos contó que días atrás le había salido un absceso (acumulación de pus en un tejido orgánico) que en la región de la selva del Perú se le conoce como “chupo”.
        Este absceso tenía la particularidad de que era gigante, es decir, tenía el tamaño fuera de lo normal. Le dimos algunas pastillas para contrarrestar la infección, también le curamos y poco a  poco fue mejorando.
        Parte de la costumbre de algunos indígenas es que cuando ven que ya está mejorando abandonan el tratamiento y eso es lo que ocurrió con el anciano de Sinaí
           Actualmente ya se encuentra mejor pero con algunas cicatrices. Estas infecciones son comunes por varios factores, uno de ellos es que el agua misma es contaminada y hace que sus heridas se infecten. Oramos para que cada comunidad mastanawa tenga su propio pozo de agua limpia. Dios lo conceda.


sábado, 6 de octubre de 2012


TABANAL: ¿PERUANOS O BRASILEROS?


Tabanal es una comunidad mastanawa que se encuentra en territorio Brasilero y  la primera vez que los visitamos fue a finales de setiembre de 2012. Con esta comunidad son 7 en total las comunidades de la etnia mastanawa. Seis en Perú y una en Brasil.

Lo peculiar de esta comunidad mastanawa es que todos sus habitantes son peruanos, han nacido en territorio peruano y ellos mismos reconocen que son peruanos. La cercanía de esta comunidad a la ciudad brasilera de Santa Rosa y el apoyo que el gobierno brasilero da a los indígenas han hecho que en Tabanal sus habitantes se hagan pasar por ciudadanos brasileros. Ellos hablan el mastanawa y también el portugués.

Al conversar con ellos nos damos cuenta que decidieron establecerse en territorio brasilero por el escaso apoyo del estado peruano. Es increíble que este año no haya ningún maestro en ninguna comunidad mastanawa. Muchos de los que atendimos nos dijeron que era la primera vez que estaban tomando pastillas para los parásitos.

Tabanal es ejemplo de un pueblo que se cansó de esperar el ser atendido por aquellos que deben atender al marginado y olvidado. También es ejemplo de aquellas personas que nacieron peruanos, pero están decidiendo ya no serlo.

Como cristianos creo que no debemos de valernos de lo que otros puedan hacer porque nosotros lo podemos hacer, ¿hacer qué? Llevar el evangelio, un evangelio integral, de fe y de obras para los más pobres. Uno de ellos nos preguntó: ¿Hermano, ustedes que harán por nosotros? Les respondimos: Les hablaremos de Jesús. Eso es lo que necesitamos, me respondió.


MINI CAMPAÑA DE SALUD

La última semana de setiembre nos fuimos a las comunidades mastanawas para completar la mini campaña de salud.
En esta oportunidad nos acompañó una hermana de la iglesia ACYM de Yarina-Pucallpa. Ella nos apoyó en esta tarea extenuante.

Visitamos las comunidades de Sinaí, Katai, Naranjal y Tabanal. Con esto completamos todas las comunidades mastanawas existentes, incluyendo a todos los mastanawas de Puerto Esperanza. Gracias a Dios repartimos los antiparasitarios, vitaminas a los ancianitos y a embarazadas, cremas anti hongos, pasta dental y algo de alimentos, en fin… incluso curamos a uno que sufrió un accidente en su mano.

También nos alegramos porque cada vez entendemos más y más la lengua mastanawa y lo que nos sorprende es que los indígenas son los que se alegran más de nuestro avance. Cada vez que decimos en la radio que somos misioneros para los mastanawas, ellos se enorgullecen porque años anteriores solo oían de misioneros a otras etnias.

Para nosotros el pago suficiente es que los niños al vernos, se acercan corriendo, nos abrazan y nos ayudan con las cosas. Estamos aprendiendo a amarlos sin importar su enfermedad, suciedad, su cultura. Estamos amándolos como Jesucristo al mundo.


REUNIÓN PARA EL RECUERDO

De Izquierda a Derecha: Keyoni (47),
Baya (36), 
Xetadawa (25).
Les presento al equipo con el que hemos estado trabajando desde que iniciamos la adquisición de la lengua Mastanawa y el estudio de la misma. A este equipo se suma Toxpe, que es la única mujer y no sabe leer, pero no pudo estar porque está de viaje. Principalmente son ellos, aunque también nos saludaron otros tantos, pero no con la constancia de los que están en la foto. Con diferentes edades que nos dan diferentes puntos de vista, con diferentes habilidades y con la característica principal de no estar influenciados con la pronunciación de la lengua Sharanawa que es la lengua que influencia mucho a los jóvenes Mastanawas. Gracias a Dios y a ellos  por su apoyo y paciencia.

Fue con ellos con los que tuvimos reuniones para el recuerdo y para la historia. Primero corregimos el libro de lectoescritura. La corrección fue de la sintaxis y la contextualización de las historias. Vimos por conveniente imprimir un borrador y presentarles en otra reunión, ya que ellos saben leer.

Segundo, les hicimos un repaso del alfabeto en castellano y del alfabeto Sharanawa. Nos dimos cuenta que conocen suficientemente el alfabeto Castellano y esto ayuda tremendamente para que capten el alfabeto Mastanawa que es parecido al del castellano y al Sharanawa.

Cuando les presentamos su alfabeto poco a poco comenzaron a sonreír. La gran mayoría de consonantes son parecidas a las del castellano. Eso facilitó su entendimiento (en un futuro ayudará en la transición al castellano). Se alegraron más cuando vieron que cualquier palabra de su idioma podía escribirse.

Una noche les dimos la tarea de que, para el día siguiente, trajeran palabras difíciles para ver si se podía escribir. Baya fue quien trajo las más difíciles, tanto así que dudamos en una de ellas al escribir.

Queridos amigos, Noemí y yo somos los primeros bendecidos por Dios al ver este proceso del cual somos obreros dispuestos a continuar confiados de estar en la voluntad de Dios. Son parte también todos los que nos apoyan, iglesias que nos envían, los que nos dieron herramientas técnicas como ETNOS y CILTA. A todos les damos las gracias.

Por favor oremos para que hablemos el Mastanawa a un buen nivel.

viernes, 5 de octubre de 2012


ALMUERZO EN FAMILIA

Almuerzo bajo el tanque de agua de la comunidad
El domingo 9 de setiembre organizamos un almuerzo que consistió en un guiso de Majás con su yuca y plátano. Lo importante de esto es que invitamos a las familias de nuestro asesores de idioma y cultura: Keyuni, Baya y Xetadawa.
Fue un tiempo hermoso porque nos alegramos, nos hicimos bromas y disfrutamos de los alimentos. Esto nos ayuda a conocerlos más y a que ellos nos conozcan más. En uno de los momentos, el hijo menor de Baya de unos tres años comenzó a llorar y querer manipular a sus papás y ellos no le hicieron caso, entonces su hijo en su rebeldía se fue a unos 20 metros a llorar y esperar que su papás vayan a él. Momento preciso para hablar de Dios y preguntarle a Baya: ¿Aunque tu hijo es malcriado, rebelde y no obedece, tú lo amas? Respondió: “ E do᷉wi oi᷉ ” (Yo lo amo mucho). Les comentamos que Dios también nos ama mucho aunque nosotros estemos alejados de Él y no le obedezcamos… Para que los Mastanawas entiendan claramente de nuestro Dios, creemos que el camino es largo. En ese camino les vamos a acompañar y les pedimos que también nos acompañen.

La primera y segunda semana de Setiembre estaremos haciendo la presentación de su alfabeto Mastanawa y la primera revisión del primer libro de lectura y escritura en lengua Mastanawa junto con los tres jefes de familia. 


LEISHMANIASIS

Terrible apariencia de las llagas producto de
la Leishmaniasis
Aunque la foto sea algo cruda, pero esa es la realidad con la que vivimos en estos lugares tan alejados de nuestro Perú. 
Un amigo nuestro que era nuestro motorista padece de esta enfermedad muy grave ya hace unos meses atrás. Nosotros le estamos ayudando y tratando de que la herida no se infecte. En un inicio cuando hablamos con él nos dijo que iba a seguir el tratamiento que dan en la posta de salud, pero la última vez se echó para atrás después de explicarle en qué consiste el tratamiento. Él está siguiendo algunos tratamientos que no son muy confiables. Nos estamos viendo con él seguido para ver su progreso y darle algunas pastillas y material para su curación. 
Es duro todo esto y en un inicio sentimos cierto rechazo, pero es necesario superar esta barrera y mostrar a nuestro amigo que lo amamos a través de la limpieza y curación de sus heridas.

Jesús envió a estos doce con las siguientes instrucciones:
“…limpien de su enfermedad a los leprosos…” Mt. 10:5-8 (DHH). Hermanos, esta enfermedad es mortal y por favor oremos para que él acepte el tratamiento y lo termine. Oremos para que Dios lo sane física y espiritualmente. Noemí y yo nos sentimos felices de ser usados por Dios de diferentes formas. Creemos que en todo lugar hay necesidades que cubrir, pero no en todos los lugares tienen la oportunidad de ser ayudados.

Gracias a las personas que nos enviaron los medicamentos y material para tratamiento de heridas. Dios los bendiga.

EL HÉRCULES EN MINIATURA.

Manuelito y su avión hércules miniatura.
En la comunidad de Bola de Oro vimos a “Mañuquito”, que es hijo de Manuel y Lucía.  Él jugaba por todo el campo de su comunidad haciendo volar a su avión y como ustedes saben que yo se algo de aviones, me acerqué a él y vi que era un modelo en miniatura del avión Hércules de la FAP.  que pocas veces ha ingresado a Purús. ¿Y cómo lo hicieron?. Al averiguar me dijeron que su hermano Yover, de 13 años, lo hizo a puro machete. Esto es sorprendente porque incluso sus hélices al pasar el viento comienzan a rotar. El modelo en miniatura no pesa y dicen que es de una madera especial, sus neumáticos fueron hechos de sandalias viejas y sus hélices de hojas duras. Este es el juguete de mañuquito y le hace feliz. También Yover ha sido bendecido por Dios grandemente, porque incluso ya puede ser motorista de su bote y también ya sabe cazar y puede ayudar a su padre.

“Dios nuestro, oramos por Mañuquito, sus hermanos y padres para que conozcan claramente de Jesucristo tu Hijo que salva a toda persona. Oramos para que bendigas a Bola de Oro y esta comunidad sea próspera”


LINDORA Y SU HERMANITA BÁRBARA

En nuestra última visita a Bola de Oro encontramos a las dos hermanitas que hace como un par de años perdieron a su madre. 
Si ustedes han leído una de nuestras historias anteriores se darán cuenta que las dos ya crecieron y Barbara ya está un poco más independiente. Bárbara en el tiempo en que su mamá falleció era muy pequeñita y se pegó a su hermana Lindora y no la soltaba para ningún lado y lloraba todo el tiempo pidiendo a su mamá. En la actualidad las vimos junto a sus familiares en su comunidad cuando les hicimos la visita para darles medicamentos. Ya no están tan pegadas como antes y Bárbara ya camina y es más independiente, pero notamos que continua un poco asustada y desconfiada, es de esperar. Compartimos con todos ellos un desayuno  de leche con chocolate y pan, algo que no es usual para ellos y que les agradó mucho.

Nos contaron que todos los niños eliminaron sus bichos del estómago gracias al Albendazol que llevamos y creemos que de esa forma podrán asimilar mejor los alimentos que tomen. Dios bendiga la vida de Lindora, Bárbara, su familia y toda la comunidad de Bola de Oro.

PAYO

Enorme ejemplar de raya, llamada por los mastanawas payo.
En la comunidad mastanawa de Naranjal vimos con sorpresa una raya, que en lengua mastanawa es Payo. Este ejemplar es grande y a la vez peligroso porque puede defenderse con unos aguijones que tiene en la cola. Los mastanawas comen el Payo.
Xetadawa que es uno de los que nos ayuda en la lengua, fue el que atravesó el Payo con una lanza. Para cargarlo es necesario dos personas, pero antes es preciso cortar su cola para evitar accidentes. Nosotros llegamos a tiempo para ayudarle, ya que no hay otro varón joven en esta comunidad y es muy pesado. Los encargados de cortarlo en trocitos, son los ancianos que saben de esto. En un clima cálido, la carne de raya no se malogra tan rápido como los pescados; dura más tiempo. Por estos lugares, las rayas son comunes, por eso al bañarse en el río se debe tener mucho cuidado.

No tuvimos la oportunidad de comerlo porque ya nos tenían esperando Boquichico que es un pez que tiene mucha espina, pero está entre los más sabrosos.

Naranjal es una comunidad donde viven cuatro ancianitos que vivieron como nómadas y no hablan nada de castellano, Xetadawa es quien consigue comida para todos ellos.

Por su peso se necesitan dos personas para cargarla.

lunes, 25 de junio de 2012


KEYUNI  Y  KAPODI: Un regalo de Dios

Esta es una pareja Mastanawa de casi 30 años de casados, tienen cuatro hijas, viven en Sinaí y han sabido sortear las circunstancias propias de una vida en matrimonio para así mantenerse unidos.
Por mucho tiempo hemos estado orando por Mastanawas que sean asesores de idioma (que nos ayuden a adquirir su lengua) constantes, que nos enseñen su idioma y no se aburran en el intento. También que nos enseñen su propio idioma y no nos engañen. Principalmente que entiendan de un compromiso que hay que cumplir. Dios nos respondió y nos envió a esta pareja que es una bendición.
Cuando preguntábamos por Mastanawas que hablen bien su idioma nos daban la referencia de Keyuni y lo fuimos a buscar a su comunidad, pero la primera vez no lo hallamos, fue en la segunda visita a Sinaí que nos recibió junto con su familia. Desde entonces comenzamos una amistad entre su familia y nosotros. Esto no quiere decir que ya no tenemos amistad con otros indígenas, sino que principalmente esta pareja son los que nos ayudan, aunque también tenemos otros amigos.
Estos días hasta la primera semana de Julio nos acompañarán en Pucallpa para continuar con nuestro avance en el idioma. Kapodi, primera vez viajó en avión y primera vez que visita Pucallpa… Ya se imaginarán cómo está ella. Un día les indiqué el camino que debían tomar para llegar a la casa donde estamos alojados y no llegaron, ellos tenían que tomar mototaxi, tuve que salir a buscarles y resulta que estaban cerca. ¿Qué pasó?, les pregunté. “en mototaxi no me doy cuenta dónde estoy, pero caminando si conozco”, respondió Keyuni.
Queremos darles nuestra amistad y amor sin ofenderles, aunque por nuestra mentalidad de ciudad seguramente ya cometimos errores que les ofendieron. Es por eso que oramos a Dios para que tengamos sabiduría en el trato con ellos.
Dios traiga a los pies de Cristo a esta pareja.

domingo, 24 de junio de 2012



LO QUE EL RÍO SE LLEVÓ

A fines del mes de mayo estuvimos en la comunidad de Sinaí y fuimos testigos de la siembra de sandía
Es costumbre en las comunidades del Purús sembrar especialmente sandía cuando las lluvias cesan y las playas comienzan a aparecer. Esto ocurre en el mes de Mayo. Pueden haber lluvias pero ya no tan fuertes.
Mientras estuvimos con ellos pudimos ver que se levantan muy temprano y tanto ancianos, niños, adultos, todos se van a la playa y comienzan a sembrar sus semillas de sandía y maiz. Aprovechan el verano que irá hasta el mes de noviembre aproximadamente.
sembrando maiz en la playa
En la foto vemos a una de las ancianitas que también sembraba sus semillas.
Lamentablemente hemos recibido la noticia que hubo lluvias fuertes (ya no deberían darse por estas fechas) que arrasaron con todo lo sembrado. Esto nos dio mucha tristeza porque sembraron todas las semillas que tenían.
Por favor, oremos para que ellos tengan con que suplir sus necesidades alimenticias durante esta época de verano. No solamente por la comunidad de Sinaí, sino por todas las comunidades que perdieron sus sembríos de este año.


              LOS MASTANAWAS Y SUS MIEDOS I
Keyuni y la anaconda
                 En una oportunidad en la comunidad Mastanawa de Sinaí acordamos ir de cacería, pero no habían muchos hombres porque la mayoría se encontraban en Pto. Esperanza (Capital de Purús). Entonces solo fuimos de cacería Keyuni (Pablo) y Yo. Salimos muy temprano en una canoa. Después de unos minutos entramos a una quebrada donde el río no es muy ancho. En esta quebrada vamos a poca velocidad porque cualquier momento puede aparecer algún animal. Sin darnos cuenta pasamos muy cerca de una anaconda y esto me asustó en gran manera. Nos detuvimos para observar mejor. Era una anaconda muy grande, de unos 6 metros y estaba en la orilla del río. De un momento a otro se metió al rio y cruzó a la otra orilla. Era muy grande. Keyuni me contó que varias veces encontró anacondas cuando el salía a cazar solo. Añadió que “sería mejor matarlo porque cuando regresemos nos puede atacar”. Al retornar de caza, necesariamente íbamos a pasar por ese lugar porque estábamos en canoa.  
                         Keyuni Hizo un disparo con escopeta y la anaconda comenzó a moverse con gran fuerza dentro del rio, al ver eso nos asustamos y nos fuimos en el bote a continuar con la caza. Mientras estábamos de caza, estábamos pensando si la anaconda nos estaba esperando.
                          Eran aproximadamente las dos de la tarde cuando regresamos por el río, con los ojos muy abiertos y la escopeta preparada. Cuando llegamos al lugar donde vimos la anaconda comenzamos a buscarla antes de cruzar, pero no la hallamos.
                           Cuando ya estábamos cruzando la vimos… estaba enroscada como para atacar… nosotros retrocedimos y nos alistamos para enfrentarla.
                           Los indígenas saben lo que tienen que hacer en estos casos y yo solo era un observador, un aprendiz. Pablo mató a la anaconda y de inmediato me dijo que su familia iba a tener mucho miedo por lo sucedido. ¿Por qué?


sábado, 23 de junio de 2012

               LOS MASTANAWAS Y SUS MIEDOS II
Keyuni retornando de caza
            En la comunidad toda la familia de Keyuni y Noemí, nos estaban esperando. Ellos siempre están a la expectativa para darnos la bienvenida y también para ayudarnos a cargar lo cazado. Llegamos y  nos acomodamos para descansar. Pablo comenzó a contar lo que nos había sucedido y todos los Mastanawas que estaban alrededor se apartaron de nosotros, como cuando uno siente un olor horrible, nadie nos quiso tocar y nuestra presencia pasó de ser de agrado a ellos a ser repulsiva.
                   Fue de gran conmoción en la familia de Keyuni lo que nos sucedió. Poco a poco fuimos entendiendo el por qué de esa reacción. En la cosmovisión Mastanawa algunos animales tienen un poder sobrenatural aunque estén muertos. En el caso de las anacondas, estas tienen poder aún de muertas para hacer que algún familiar del que la mató pueda enflaquecer y luego morir. El miedo de los Mastanawas era que alguien de ellos iba a morir por culpa nuestra; por eso, se apartaron de nosotros. Este es un miedo real.
                    Los reunimos y les hablamos que nosotros tenemos un Dios que realmente es más poderoso y que nos ama. “Vamos a orar para que nadie muera ni se enferme”, les dijimos. Por la noche oramos a Dios para que no pase nada en la comunidad y sepan que nuestro Dios es más poderoso que cualquier creencia que origina miedo. Gracias a Dios no ocurrió nada y creo que con hechos prácticos estamos presentando a nuestro Dios que es amor, que salva, que libera y es poderoso.
                    Esto causó confusión y dudas en los Mastanawas, pero se dieron cuenta que efectivamente hay un Dios superior que responde a la oración de sus hijos.